El crecimiento de Grupo Osga es una realidad y hemos pensado que era buena idea compartir un café con nuestro CEO, Óscar Galilea, para que nos hiciese un balance de la situación actual y de cómo hemos llegado hasta aquí. 

Además, en esta entrevista conocemos los inicios de la compañía y sus planes de futuro.


¿Cómo un ingeniero apuesta por una empresa de servicios?

La Ingeniería la elegí porque siempre he sido inquieto y me ha gustado ingeniar soluciones.  Con la decisión de montar una empresa de servicios pasó un poco lo mismo. A raíz de un accidente de tráfico plan de vida quedó truncado. No podía continuar trabajando como mis compañeros por lo que  ingenié una solución. Decidí montar una empresa y probar suerte, aunque el imprevisto me cogió casi con la carrera terminada carecía de experiencia en el sector. Por eso decidí iniciar mi aventura empresarial con un sector que a priori fuera más sencillo.


¿Cuándo miras hacia los comienzos de Osga qué pasa por su cabeza?

Buff, lo duro que fue. No sabía nada, ni que permisos necesitaba, ni hacer una nómina, ni contabilidad,... Por otra parte para buscar clientes tenía un impedimento físico temporal que  me hacía muy difícil mantener una conversación (uno de las consecuencias de mi accidente fue una rotura de mandíbula). Después de la facultad, me tocó empezar desde lo más bajo, y ser un operario de limpieza más hasta que tuvimos una plantilla lo suficientemente grande como para centrarme en tareas de administración. Para eso hicieron falta unos 10 años, en los que en el coche llevaba buzo y traje que alternaba según la hora del día. En cuanto a la parte técnica ni idea, no sabía nada de productos químicos o técnicas industriales de limpieza y tuve que formarme y asistir a toda feria que hubiera en cualquier parte de España.


¿Imaginaba que aquella idea iba a llegar a lo que hoy es Osga?

Para nada, el objetivo siempre fue conseguir trabajo para emplear una persona más al mes. El primer año se consiguió y el segundo algo mejor. El tercero año no llegamos porque la competencia también se mueve y Logroño no resultó una ciudad  con tantas oportunidades como otras ciudades grandes. Ahí tuvimos que sacar otra vez el ingenio y reinventarnos. Desde entonces hemos abierto muchas nuevas líneas de servicio, abierto más de 20 oficinas y, ya puestos, ampliado a otras actividades industriales para las que teóricamente estábamos más preparados.


¿Qué supone Osga para Óscar Galilea?

Claramente un enorme orgullo, no solo por el tamaño que ha cogido la empresa, sino sobre todo por las miles de personas que han pasado por la casa. Como en todo ha habido aciertos y errores, pero recuerdo muchas buenas personas que han pasado por OSGA, que como se dice les “ha servido  como un máster”, y luego han triunfado en otras casas o incluso montado una empresa a nuestra imagen (al menos se han creado 12 empresas tras su paso por Osga). 

Hoy es una satisfacción ver como mi “hija” me ha superado,  hay enormes profesionales que son mejores que yo en cada uno de sus puestos. Como suelo decir, yo intenté ser “hombre orquesta” y llegué hasta aquí, ahora les toca a ellos seguir mejorando cada una de sus áreas y así lo están demostrando aunque siempre hay algún hueco en el que aportar algo.


La responsabilidad del empresario crece con el crecimiento de su empresa ¿Cómo gestiona esa responsabilidad? 

Sí, crece, pero también se  reparte.  En este momento es, obviamente mayor pero también menos pesada porque hay un comité de dirección en el que cada área tiene un responsable directo que soporta su gran parte de responsabilidad.

Desgraciadamente ya no llego a conocer directamente  todas las circunstancias personales de nuestros empleados, que antes sí conocía.  Ahí si echo de menos esa responsabilidad que antes sentía solo con ver la cara o conocer la historia personal de muchos de nuestros compañeros.

Ahora hay profesionales en las Unidades de Apoyo, que conocen y ayudan a los empleados, pero no estar en primera línea me supone una ausencia importante en mi corazón. Por ello creé la Fundación que me permite estar mucho más en primera línea de fuego.



De 5 millones de facturación en 2015 a 30 millones en 2021, ¿cuál es el secreto de Osga?

No hay secreto, es nuestra filosofía: crecer y expandirnos para poder dar más empleo cada año. En 2018 hubo cambios en la empresa que nos permitieron ser más ágiles, por lo que hemos estado 3 años abriendo delegaciones e incorporando nuevas sociedades.

En 2021 hemos terminado ya con absorciones y aperturas, por lo que toca trabajar en dar volumen a cada delegación. El crecimiento importante esta aún por llegar.


Apostó por las personas con discapacidad y ha demostrado que no está reñido con dar un servicio de calidad y comprometido con la mejora continua…

Era una apuesta segura. Quien no conoce el colectivo, aún cree que están “limitados”. Eso es porque durante muchos años, en general se ha tratado a todo el mundo como clones, exigiéndonos a todos lo que tocaba, supiéramos o no. Nuestro enfoque es distinto, evaluamos a la persona, con o sin discapacidad, vemos donde están sus fortalezas y lo ubicamos donde el/ella va a estar más a gusto y rendir más. Obviamente muchas veces toca hacer un periodo de transición con refuerzo desde las Unidades de Apoyo, o complementar periódicamente, pero al final la persona acaba encajando. Esto pasa tanto con personal “ordinario” como en situación de discapacidad. La diferencia está en que las diagnosticadas, primero vienen con el diagnóstico ya muy avanzado y segundo y más importante están mas predispuestas a trabajar para  encajar. Las personas no diagnosticadas, a veces queremos que nuestro entorno se amolde a nosotros, y como esto no suele pasar pues tenemos más probabilidades de no encajar.


Osga nació en La Rioja y permanece en La Rioja a pesar de su crecimiento. ¿Por qué esta decisión?

¿Y por qué no? Yo soy Riojano, mis hijas viven en La Rioja,  y Osga no deja de ser mi tercera hija, la mayor en edad. Tanto para mis hijas biológicas como la jurídica sería mas fácil acceder a mejores colegios o perfiles profesionales en Madrid por decir una ciudad, pero perdería su cercanía, su frescura y lo más importante, su esencia. 

Ciertamente, a veces nos resulta complejo encontrar profesionales en Rioja, las comunicaciones en especial con Valencia y Murcia que para nosotros son vitales, son muy complejas, pero Osga es Riojana, y mientras podamos solventar estas dificultades, seguirá manteniendo su estructura central en Logroño.


¿Qué hitos nos esperan para el futuro de Osga?

¿Y quién lo sabe? Si algo nos hemos demostrado en estos años es que las previsiones saltan por los aires en menos de uno o dos años. Hay que hacerlas, pero nuestra “cintura” para amoldarnos a los cambios o situaciones inesperadas nos lleva por caminos muchas veces aún no transitados.

En teoría toca dar volumen a las delegaciones, que ya cubren el mapa español por completo, pero aún hay muchas sobredimensionadas o simplemente ineficientes en su tamaño mínimo. 

El año pasado terminamos en 20 millones de euros, este  año teníamos un nuevo cliente de 7 millones  y el plan era terminar en 30 millones. Se cayó el cliente, pero sin él estamos ya en 31 millones a mitad de año. El plan era 42 millones para final de 2022, pero seguramente nos quedemos cortos en las previsiones. 

Lo que sí tenemos que hacer es pasar a recuperarnos un poco del enorme esfuerzo que hemos hecho para abrir delegaciones y comprar empresas en donde no resultaba fácil empezar de cero. Hasta me han hecho prometer que no íbamos a abrir  mas líneas de servicio o empresas.  Debo decir que cuando lo prometí tenía los dedos cruzados así que estaremos atentos a ver si pasa una oportunidad por delante.