La Esclerosis Múltiple es una enfermedad de causa desconocida que se basa en el daño a la mielina, un material graso que aísla los nervios, actuando como la cobertura de un cable eléctrico, permitiendo así que un nervio transmita sus impulsos rápidamente. En la Esclerosis Múltiple, la pérdida de la mielina (desmielinización) se acompaña de una alteración en la capacidad de los nervios para conducir impulsos eléctricos desde y hacia el cerebro y esto produce los diversos síntomas de esta enfermedad.

No es una enfermedad contagiosa ni mortal. Su causa es desconocida, pero se acepta la existencia de una predisposición genética, que puede ser común a varios miembros de una familia. Actualmente son más de 2 millones los afectados en todo el mundo y unos 47000 los residentes en nuestro país. A estas cifras se llega después de verse duplicadas en los últimos 20 años, un 70% de estos nuevos casos son mujeres y se han diagnosticado en edades que comprenden entre los 20 y los 40 años.

No existe un tratamiento curativo aunque sí fármacos que pueden modificar el curso de la enfermedad, reduciendo el número de brotes y disminuyendo la progresión de la discapacidad. También se cuenta con una gran variedad de tratamientos para paliar muchos de los síntomas de la Esclerosis Múltiple que afectan a la calidad de vida de quienes la padecen. Por todos estos logros son necesarias todas las ayudas posibles para seguir avanzando y poder ofrecer unas mejores condiciones de vida a los afectados.